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La hora del pixel

En Colombia, el cine capturado en video de alta definición está desplazando al tradicional celuloide. Los beneficios del nuevo formato son muchos en un país sin una industria consolidada. Arcadia habló con un analista y un productor sobre el tema.

2010/09/11

Por Diego Montoya Chica

Tal vez el momento más emocionante para un cineasta aprendiz era obturar por primera vez una cámara de cine. Con frecuencia, le tocaba hacerlo en una Bolex Paillard, una pequeña joya suiza fabricada en los años 30. La pupila del joven se asomaba a un pozo largo en cuyo fondo se movía un diminuto mundo fantasmagórico. Encuadraba la imagen y la enfocaba con el esmero de un cirujano. Luego esperaba la señal y, finalmente, presionaba el obturador. Ahí, entre un “¡acción!” y un “¡corte!”, se desataban unos segundos de ese universo paralelo para el que vive un cineasta. El parpadeo de esa locomotora en miniatura lo enamoraba, mientras quemaba la emulsión de una película virgen que sólo se vería después de un complejo proceso químico en un laboratorio.

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