Autorretrato (1889) Vincent van Gogh. Autorretrato (1889) Vincent van Gogh.

En salas de cine: 'La mujer que amaba a Van Gogh'

Del 23 al 26 de agosto llega a salas de Cine Colombia el documental 'Van Gogh: del boceto a lo sublime' donde además de recorrer los pasos del artista se cuenta la historia de una mujer que se obsesionó con su obra para bien de la humanidad.

2018/08/15

Por Diego Garzón

Tal vez la mejor manera de resumir este muy buen documental que llega a las carteleras del país, es con una frase de la narradora del mismo, la actriz italiana Valeria Bruni: “Lo importante es que Van Gogh haya existido y que personas como Helene hayan protegido su herencia”. Ella se refiere a Helene Kroller-Muller, la coleccionista alemana que 19 años después de la muerte del artista, empezó a comprar sus dibujos y pinturas para convertirse en su principal admiradora y coleccionista. Su pasión e interés no solo por el trabajo de Van Gogh sino también por su vida -las cartas de Van Gogh a su hermano Theo dejan entrever todo lo que pensaba, sentía y, sobre todo, lo que lo atormentaba- la llevó a cumplir su mayor sueño: construir un museo con todas las obras que pudo adquirir de él. Un museo que abrió sus puertas al público en 1938, en Otterlo, Holanda, un año antes de la muerte de Helene, como si después de lograrlo ya hubiera sido suficiente para irse del mundo. Su ataúd estuvo rodeado de sus obras favoritas.

Este trabajo que vale la pena ver, no solo se centra en la vida del genio sino también en la importancia de que una mujer haya permitido que hoy el público conozca buena parte del legado del artista. Es casi una frase de cajón decir que una vez un escritor termina un libro, éste ya no le pertenece, ya es de los lectores; como también pasa con un artista que termina su obra, a partir de ahí, ya no es suya. ¿Pero qué hubiera pasado con las obras de Van Gogh si no hubiera una coleccionista interesada en conservarlas para que el público las pueda ver hoy?

Le puede interesar: El eterno Van Gogh

Valga la pena este paréntesis: la labor de un coleccionista es muy valiosa. No siempre los museos, la institución tradicional, tienen la manera o los recursos de adquirir y conservar las obras del arte. Las colecciones privadas, consciente o inconscientemente, se van convirtiendo en la memoria de la creatividad. Hoy, en Colombia, los compradores que se acercan a las obras de los artistas contemporáneos y las compran por gusto, por placer, también lo están haciendo para preservar algo de la historia. Helen Koller-Muller, para fortuna de todos, preservó buena parte de la historia de este gran maestro.

Además de mostrar la pasión de la coleccionista por el pintor, principalmente en la primera parte del documental, el espectador hace un recorrido visual por las obras de la colección mientras se prepara una gran exposición para la Basílica de Vicenza. Es el eje que tiene la narradora para llevarnos de la mano por los múltiples domicilios que le sirvieron de inspiración, muchas veces buscando retratar los campos, la humildad y la pobreza. Odiaba los desnudos y aún más la vieja tradición de la academia de pintar modelos. “Prefiero representar un modelo vestido en el campo”, decía en una de sus cartas. El documental acude a historiadores del arte y a la propia directora del museo hoy en día, para contar de manera anecdótica, didáctica, por qué Van Gogh pintaba como pintaba: por ejemplo, cómo su estadía en París le cambió el color a unos colores más vivos de los que usaba a finales de 1870, o cómo en un momento decidió volver al norte de Francia a buscar lo que él llamaba “sus raíces artísticas”.

Le puede interesar: Conversaciones Arcadia: el arte de Vincent Van Gogh

La cámara nos lleva hasta el lugar donde vivió las últimas 10 semanas antes de pegarse un tiro en el pecho pero también a los paisajes que fueron testigos de unas de las más emblemáticas y trágicas amistades de la historia del arte, al lado de Paul Gauguin, y que terminó con una oreja cortada en manos de una prostituta. El documental va contando lo que Van Gogh pensaba y sentía en ciertos momentos de su vida, mientras que las imágenes -las obras mismas- parecen ir ratificando lo que sus cartas dicen en palabras.  Incluso, ya en el último año de su vida, cuando él mismo sabía que su cabeza no andaba bien y por eso decide internarse en un centro psiquiátrico, su genialidad seguía intacta: la famosa “Noche estrellada” la concibe en esos días de los primeros meses de 1890.

Del 23 al 26 de agosto se podrá ver en 8 ciudades del país este documental dirigido por Giovanni Piscaglia, gracias a Cineco Alternativo. Un espacio para conocer de cerca al artista pero también para conocer a quien de manera silenciosa contribuyó a que esa genialidad perdurara en el tiempo. Para más información haga click acá.

Le puede interesar: Tres expertos dicen cuál cuadro de Van Gogh prefieren

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 155

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.