Cali, ciudad abierta: Arte y cinefilia en los años setenta Cali, ciudad abierta: Arte y cinefilia en los años setenta

Cali, ciudad abierta: Arte y cinefilia en los años setenta

Katia González Martínez /Tangrama

2014/12/12

Por Revista Arcadia

Ante la acelerada transformación urbana que vivió Cali durante los años setenta con motivo de los VI Juegos Panamericanos, artistas, fotógrafos e historiadores del arte asumieron una posición crítica frente a la ciudad. Siendo los Juegos un evento internacional, el gobierno anunció en el periódico El Tiempo que no se permitiría “el funcionamiento de casetas, bailaderos, fritanguerías, circos ni ciudades de hierro, castillos de monstruos, museos de fantasmas o palacios de espejos…”. La verdadera Cali no debía ser vista por el público internacional. La capital vallecaucana tenía que dar una imagen seria, moderna y alegre. Cali, ciudad abierta hace un recuento de esa época y de la producción artística y audiovisual realizada allí a partir del documental Oiga, vea (1972), de Carlos Mayolo y Luis Ospina; el espacio independiente Ciudad Solar (1971-1977) y los dibujos de Ever Astudillo. La pasión por el cine contribuyó a convertir una afición en una escuela crítica, que más adelante ayudaría a conformar un ojo y una visión crítica frente a Cali.
¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 157

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.