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Yo ya dejé mis malos pasos

La imagen del amor y la mujer en el vallenato se ha transformado con el tiempo. De la galantería furtiva en correrías por pueblos, a la exaltación de la vida mercantilista de las nuevas generaciones.

2013/09/11

Por Alejandro Gómez Dugand. Bogotá.

En los años noventa, el parque Sagrado Corazón de Barranquilla cambió de nombre. El parque se había convertido en el lugar secreto de encuentro de los amantes de la ciudad. El nuevo nombre fue tomado de la música que se había convertido en la banda sonora de esos amores. Al Sagrado Corazón lo empezaron a llamar el Santo Cachón, en alusión al éxito de los Embajadores del Vallenato.

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