Paolo Rossi capitán de la Italia campeona en España 1982 Paolo Rossi capitán de la Italia campeona en España 1982

Italia: ya no soy hincha de la selección italiana de fútbol

Stefanno Benni ya no es hincha de la selección italiana de fútbol, por sus jugadores mimados y obsesionados por la vestimenta "soy hincha de los azzurri de las disciplinas más pobres y desconocidas, que nos dan victorias inesperadas".

2014/05/23

Por Stefano Benni*

Ya no soy un hincha de la selección italiana de fútbol. Y les explicaré por qué. Siempre he sido un hincha del Bolonia, equipo de mi ciudad natal. Con siete años iba al estadio con mi padre, con un banderón azulgrana y un cencerro. Ahora el Bolonia va a acabar en segunda división, es una de las peores sociedades deportivas italianas y tiene como presidente a un empresario que ha vendido los mejores jugadores. Es un turbio, mentiroso e incompetente. Pero el corazón se queda con mi pobre equipo, aunque vivo en Roma y no imagino en lo más mínimo pasarme al Juventus o a los equipos grandes. Demasiado cómodo. El Bolonia era la pasión de mi infancia, el estupor de entrar por primera vez en el estruendo salvaje y fascinante del estadio; era un sueño. En cambio la Selección era como una elección obligatoria, como cuando te enseñan la historia patria en el colegio: tienes que estar callado y aprender de memoria, aunque esté llena de mentiras. Nunca vi a la selección cuando era niño. Pero ya me decían que “debía” apoyar a los azzurri. Empecé a ver los partidos en televisión. Pero no era hincha de los azzurri, era hincha de los jugadores individuales, los que estaban dotados de fantasía y estro como Rivera, Mazzola y Meroni, que murió jovencísimo y lloré todo el día, y después de ellos Roberto Baggio. Y también me gustaban jugadores de otras selecciones. Como George Best, el loco irlandés. Todavía recuerdo el genial bamboleo de su Valderrama, y los regates de Garrincha. Nunca he amado a Maradona, un fenomeno en el fútbol, un zorrete en la vida.

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