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Si te ríes, funciona

No hace mucho los diarios íntimos tenían candado. No hace mucho el amor era eterno. No hace mucho nadie se burlaba de una ruptura amorosa. Pero llegó internet y todo eso cambió.

2013/09/11

Por Lina Vargas. Bogotá.

En 1998 la Warner Bros. emitió el primer capítulo de Dawson’s Creek. Y la pesadilla comenzó. Dice Wikipedia que era una serie de televisión sobre los dramas personales de cuatro adolescentes en un pueblo en la costa de Massachusetts, y nada más. Mentira. Dawson’s Creek era estereotipada, irreal y profundamente amargada. Fue la versión gringa y noventera de una típica telenovela latinoamericana. En una entrada de blog titulada “Diez lecciones que aprendimos viendo Dawson’s Creek” que se burla de los comportamientos de varios de los personajes, se lee: si eres rubia y acabas de llegar de la gran ciudad es muy probable que seas una puta; si tienes el pelo café y eres pobre serás invisible durante toda la primera temporada; a pesar de que seas un miserable virgen rechazarás tener sexo porque eso te hace sentir bien; las niñas malas terminan muriéndose; si te diviertes acabarás en rehabilitación.

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