La redacción de los documentos públicos es incomprensible, como lo demostró el reciente debate de la emergencia social. La redacción de los documentos públicos es incomprensible, como lo demostró el reciente debate de la emergencia social.

Emergencia lingüística

La discusión sobre los decretos de emergencia social no solo sacó a la luz el grave estado en el que se encuentra el sector de la salud en Colombia. También hizo evidente que el uso del idioma en los documentos públicos está listo para ser enviado a cuidados intensivos.

2010/03/16

Por Rodrigo Restrepo

En medio del debate, las protestas y el ruido mediático generado por los decretos de emergencia social, hubo un incidente que pasó casi inadvertido. En pleno fragor por el escándalo, el presidente Uribe, en un consejo comunitario en Fusagasugá, regañó públicamente a los redactores de los consabidos decretos: “Nos ponemos nosotros a adornarnos con un poco de literatura confusa y lo que hacemos es crear dificultades en la apreciación de los colombianos sobre un tema tan importante como es el tema de la salud”, dijo en su habitual tono de sermón.

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