El maestro Jaime Manzur. Foto: Marcela Riomalo. El maestro Jaime Manzur. Foto: Marcela Riomalo.
  • Algunas de las 4.000 marionetas del teatro
  • La obra de octubre, Juanito y los fríjoles mágicos.
  • El taller de marionetas.
  • De izquierda a derecha: los titiriteros Germán Durán, Germán Acosta y Juan Tabares.
  • ¿El final de la función?

    Uno de los mayores legados culturales del país corre el riesgo de desaparecer: las marionetas de Jaime Manzur. Es urgente que el mundo de la cultura se una para preservar una herencia fundamental.

    2014/11/19

    Por Christopher Tibble* Bogotá



    La casa de la Fundación Jaime Manzur parece extraviada. Su andén, de piedra pulida, dista de las resquebrajadas aceras de la clínica odontopediátrica y las tiendas de dentistería que ocupan el resto de la calle. Su fachada roja, recién pintada, no exhibe los grafitis de los demás inmuebles y recuerda la época cuando Chapinero aún era un barrio residencial. Hoy varios moteles, como Los Faroles, Amarte Suite y Los Alpes, cercan la casona que parece resistirse al paso del tiempo. Junto a la puerta hay una placa que reza: “Zona de teatro”.

    Para leer este artículo completos:

    Ed. 158

    Este contenido hace parte de nuestra edición impresa: exclusiva para suscriptores.

    ¿Tienes algo que decir? Comenta

    Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

    Queremos conocerlo un poco,
    cuéntenos acerca de usted:

    Maria,

    Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

    correo@123.com

    Maria,

    su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

    correo@123.com

    Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

    O
    Ed. 158

    ¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

    Su código de suscripción no se encuentra activo.