Desde clásicos de la segunda mitad del siglo XX, como Ray Bradbury y Stephen King, pasando por cómics de la última década y la literatura de la argentina Mariana Enríquez, ARCADIA comparte esta lista caprichosa de libros para pasar la Noche de Brujas. Desde clásicos de la segunda mitad del siglo XX, como Ray Bradbury y Stephen King, pasando por cómics de la última década y la literatura de la argentina Mariana Enríquez, ARCADIA comparte esta lista caprichosa de libros para pasar la Noche de Brujas.

10 libros de terror contemporáneos

Desde clásicos de la segunda mitad del siglo XX, como Ray Bradbury y Stephen King, pasando por cómics de la última década y la literatura de la argentina Mariana Enríquez, ARCADIA comparte esta lista caprichosa de libros para pasar la Noche de Brujas.

2019/10/30

Por Mario Cárdenas

El país de octubre, de Ray Bradbury

Editorial Minotauro, 336 páginas

Catalogado por la escritora argentina Mariana Enríquez como el mejor libro de cuentos de terror jamás publicado, en El país de octubre, Ray Bradbury instala una serie de narraciones de horror gótico con una línea común: los defectos físicos y psíquicos, la muerte y los ambientes sobrenaturales. En esta colección aparecen personajes que transitan por un pueblo mexicano que tiene a la muerte como atracción, la imagen rota y grotesca de un enano ultrajado en una feria, la idea espectral de una jarra, y otras historias espeluznantes que hacen del libro un reino de lo extraño y sobrenatural.

Cementerio de animales, Stephen King

Debolsillo, 488 páginas

Para Stephen King Cementerio de animales es “un libro terrible, no en términos de escritura, sino por ser un narración que cae en la oscuridad”. Esta historia, inspirada en el cuento de terror “La pata de mono”, de W. W. Jacobs, narra la tragedia del doctor Louis Creed y su familia cuando se mudan a Ludlow, un pequeño pueblo de Maine en el que se enfrentan a seres que resucitan, a la pesadilla de una vida eterna y al horror que subyace en todo aquello que deseamos. 

La maldición de Hill House, Shirley Jackson

Valdemar, 256 páginas

Popularizada recientemente por la serie de Netflix, tanto en este libro como en el cuento magistral “La lotería”, Jackson hace del horror gótico una pesadilla psíquica que mezcla las relaciones complejas entre humanos y sus fracturas mentales. Esta novela abrió además una variante del relato habitual de la casa encanta con eventos sobrenaturales identificables, para mostrar cómo la mente humana es una casa llena de grietas y fisuras.

Agujero Negro, Charles Burns

Ediciones Lacúpula, 372 páginas

Para Charles Burns Agujero Negro es más un libro sobre el amor romántico que uno sobre el terror. Publicado por primera vez como una serie de cómics de 1995 a 2005, este artefacto inclasificable es una historia sombría sobre el horror del amor condenado y la aparición de una extraña enfermedad de transmisión sexual que da a sus portadores horrendas deformidades. Marcado por el estilo claroscuro y su gruesa línea de dibujo, Burns acá cruza a David Cronenberg y  J. G. Ballard en un pliegue biológico ajeno a toda posible experiencia humana.

Magia para lectores, Kelly Link

Seix Barral, 448 páginas

En Magia para lectores hay una buena parte de la mejor versión de Link, por la combinación de elementos familiares y extraños usados para narrar realidades alternativas en espacios laberínticos y mundos superpuestos. Esta colección de cuentos que oscila entre lo fantástico y el terror, aparecen unas gemelas con personalidades extrañas, monstruos que se rompen en los espejos, la perturbadora carta de un muerto, una mujer que consume sueños, un bolso con un pueblo dentro, sillas y gorros que muerden y otros relatos en los que la ficción postula una realidad.

Nejishiki, Yoshiharu Tsuge

Gallo Nero, 220 páginas

Osamu Tezuka es conocido como el dios del manga popular en Japón y Tsuge, su par, en lo que se ha llamado manga “artístico”. En esta serie de historias aberrantes y en ocasiones indigeribles, Tsuge alterna la derrota y la desesperanza, con los malos sueños generados por el trauma ocasionado en la Segunda Guerra Mundial. En todas estas narraciones, sobre todo en la primera que le da el nombre al libro, hay una sensación de algo erróneo, de un tipo de perturbación particular como escribió Mark Fisher en Lo raro y lo espeluznante.

Nocturario, Thomas Ligotti

Valdemar, 240 páginas

Ligotti es uno de los autores más reconocidos en la ficción extraña contemporánea. Con los habituales escenarios fantasmagóricos y oníricos, en Nocturario perfila su reconocible estilo decadente, traspasado por ideas nihilistas y pesimistas como mecanismo y grieta ante la realidad capitalista. En toda esta arquitectura aparecen algunas de sus fascinaciones: las marionetas, los payasos, los ambientes opresivos y las referencias a sus influencias como las ficciones de Robert W. Chambers, Ambrose Bierce y al horror cósmico de H. P. Lovecraft.

Las cosas que perdimos en el fuego, Mariana Enríquez

Anagrama, 200 páginas

En una entrevista reciente, Enríquez afirmó que trabajaba con los miedos actuales. A partir de estos materiales, en este libro narra una serie de relatos con el territorio argentino y la periferia de Buenos Aires como espacios violentos que albergan múltiples atrocidades: casas oscuras, casas encantadas, desapariciones y apariciones, personajes que se arrancan las uñas, dientes limados, y demás obsesiones y deformidades. Las mujeres protagonistas de la mayoría de los cuentos, se enfrentan acá, a todo tipo de violencias machistas, a novios y esposos estúpidos, como lo que pasa cuando un grupo clandestino de mujeres toma la determinación de quemarse ante una oleada de crímenes machistas, y así no morir sino vivir quemadas, confirmado de paso, que la violencia de género es el horror constante al que se enfrentan las mujeres. 

Lo que más me gusta son los monstruos, Emil Ferris

Reservoir Books, 415 páginas

En este celebrado libro, la dibujante Emil Ferris hace evidencia con lápices de colores ante los sentidos del lector, la existencia de los monstruos, que al final somos todos y no los otros, o lo que se señala y se persigue, como escribe Karen Reyes la niña lobo protagonista de la historia. En compañía otros personajes como: su hermano Deeze, su madre enferma, sus amigos Franklin y Sandy, licántropos, engendros y otros demonios que habitan un espacio espectral, se retrata en este diario gráfico la belleza de lo monstruoso. 

El pornógrafo, Hank T. Cohen

Ediciones Vestigio, 120 páginas

Con líneas narrativas como el primer acto terrorista pornográfico en la historia, el amor prohibido entre un hombre y su tostadora, el ritual para cultivar los últimos dientes en una abandonada nave espacial, el escritor colombiano Hank T. Cohen en estos relatos anuda, entre sexo y fluidos un organismo con partes de horror corporal, fantasía y ficción en una nueva carne.

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