'Toto Getting Ready' (2018), ilustración del artista Devan Shimoyama. 'Toto Getting Ready' (2018), ilustración del artista Devan Shimoyama.

10 poemas “no heterosexuales” contemporáneos

Una selección de poemas LGBTIQ contemporáneos para celebrar la última semana del mes de la diversidad sexual. Estas obras se suman al canon sobre el tema que ya han tratado clásicos como Safo, Shakespeare, Sor Juan Inés de la Cruz, Whitman, Verlaine, Djuna Barnes, García Lorca o Cavafis.

2019/06/27

En la brecha 

Ocean Vuong 

Entro al campo y apago el motor. 

                           Es fácil: simplemente no sé
                           cómo amar a un hombre

con gentileza. La ternura
es algo que te meten

                           a golpes. Luciérnagas ensartadas
                           a través del aire de zafiro.

Estás tan callado que casi eres

                           el día de mañana.

El cuerpo fue hecho suave
para librarnos

                           de la soledad.
                           
Tú dijiste eso

como si el auto se estuviera

                           llenando de agua dulce.

No te preocupes.
No hay agua. 

                           Solo tu ojos

cerrándose.
Mi lengua

                           sobre tu esternón.
                           
Pequeños pelos negros

como las piernas
de insectos desaparecidos.

                           Nunca quise

la carne.
Que nunca fracasa

                           en fracasar
                           
con tanta precisión.

Pero qué tal si atravesara la piel
esta delgada página

                           de cualquier forma
                           y encontrara que el corazón

no es del tamaño de un puño
sino el de tu boca abriéndose

                           con la amplitud 
                           
de Jerusalem. ¿Entonces qué?

Amar a otro 
hombre es no dejar

                           a nadie atrás

que me perdone.

                           No quiero dejar
                           a nadie atrás.

Quiero poseer
y ser poseído.

                           Así como el campo convierte
                           
sus secretos

en peonías.

                           Así como la luz
                           conserva su sombra

al engullirla. 

(Traducción de Elisa Díaz Castelo)

Yo abro tu pecho

Sara Torres

Yo abro tu pecho con mis diez dedos
Yo retiro la presión de las costillas
Hasta que tus pulmones se hinchan con gozo
Aumentan en tres su volumen

El aire que incorporas te hace levitar
Sobre las sábanas
Con la obstinación del corcho
Abandonas el fondo
Te impulsas hacia la superficie

Yo insuflo más aire desde tu ombligo
No cesa esa sed
Algunas burbujas de oxígeno se forman
Desatan tu risa

Ríes voces
Rastreo la genealogía de tus cantos
Yo te pregunto
Tú contestas:
Sobre las voces nada sé que pueda explicarse

Tómalo así por cierto

Tú me recoges y me llamas junto a ti
Diriges mi barbilla e introduces tu lengua
en esta boca de labios entreabiertos
Tú hablas dentro
Tú gimoteas y cantas dentro
Tú contestas:
Sobre las voces nada sé que pueda explicarse

Tómalo así por cierto

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Paréntesis

Alfredo Fressia 

Cuando nací el sexo fue un destino. No se puede elegir ser poeta.

De las mujeres nunca amé a ninguna sin duda porque las amé en bloque. Fue un amor largo y sin alegría. Ellas también me amaron sin deseo y sin gozo.

Las miré con la nostalgia de una vida más bella. Cuando quise ser mejor quise ser mujer.

Después me olvidé. Devoré la costilla de Adán en la travesía del desierto. Fui hombre, poeta, amé a otros hombres. Tuve hambre.

Llegué a la playa de este mar eterno, al sur del Brasil. Mi olor es de sal virgen y de yodo azul. Sé que una mujer devolverá al mar el pez con una moneda en la boca.

Ella escribe mi poema. Yo aguardo.

Palabras, noche extensa

Carol Ann Duffy 

En alguna parte del otro lado de esta noche extensa
y de la distancia entre nosotras, pienso en ti.
La habitación se va quedando lentamente sin la luna.

Esto es placentero. ¿O debería tachar eso y decir
que es triste? En uno de los tiempos canto
una imposible canción del deseo que no puedes oír.

La lala la. ¿Ves? Cierro los ojos e imagino 
las colinas oscuras que debería cruzar 
para llegar a ti. Porque te amo

y así es como es esto o como lo es al menos en palabras.

(Traducción de Marta Zabaleta)

Fotomatón

Luis Muñoz

Habían amanecido juntos
él y él
sobre la colcha fina
de la noche anterior.

Un rayo naranja los tentaba,
como un niño con un palo
a una babosa marina en la arena
y los hacía girarse
levemente degradados.

Al tomarse la foto de prisa (muecas,
no cabían los dos en el taburete,
despeinándose, las caras abombadas
por pegarse al cristal),
sacaban las espinas secas del momento,
se desemejaban
cuanto más parecidos,
convertían las distancias en contacto,
la perspectiva en transformaciones,
nuevas inocencias.

mujer después 

Angélica Freitas

queridos papá y mamá
les escribo de tailandia
es un país fascinante
hay hasta elefantes
y unas playas bien bonitas
pero no vine por eso
aunque me encanta el turismo
¿te acuerdas, pá, que decías
que yo parecía una chica
y mamá nos reprendía?
pues ya me volví mujer
me operé, ya soy mujer
y no tienen que aceptarme
no tienen ni que mirarme
pero ahora soy mujer

(Traducción de Paula Abramo)


El deseo

Jaime Jaramillo Escobar 

Hoy tengo deseo de encontrarte en la calle,
y que nos sentemos en un café a hablar largamente de las cosas pequeñas de la vida,
a recordar de cuando tú fuiste soldado,
o de cuando yo era joven y salíamos a recorrer juntos
la ciudad, y en las afueras, sobre la yerba, nos echábamos
a mirar cómo el atardecer nos iba rodeando.
Entonces escuchábamos nuestra sangre cautelosamente y nos estábamos callados.
Luego emprendíamos el regreso y tú te despedías siempre en la misma esquina
hasta el día siguiente,
con esa despreocupación que uno quisiera tener toda la vida,
pero que sólo se da en la juventud,
cuando se duerme tranquilo en cualquier parte sin un pan entre el bolsillo,
y se tienen creencias y confianzas
así en el mundo como en uno mismo.
Y quiero además aún hablarte,
pues tú tienes dieciocho años y podríamos divertirnos esta noche con cerveza y música,
y después yo seguir viviendo como si nada...
o asistir a la oficina y trabajar diez o doce horas,
mientras la Muerte me espera en el guardarropa para ponerme mi abrigo negro
a la salida,
yo buscando la puerta de emergencia,
la escalera de incendios que conduce al infierno,
todas las salidas custodiadas por desconocidos.
Pero hoy no podré encontrarte porque tú vives en otra ciudad.
Mientras la tarde transcurre
evocaré el muro en cuyo saliente nos sentábamos
a decir las últimas palabras cada noche,
o cuando fuimos a un espectáculo de lucha libre y al salir comprendí que te amaba,
y en fin, tantas otras cosas que suceden...

De aquí a la eternidad 

Cristina Peri Rossi

Descubrir a Dios entre las sábanas
—no en el templo fariseo
ni en la altiva mezquita—
sábanas blancas
sudario del amor que te cubría
manto sagrado
iniciar la bienaventurada ascensión
de tu piel a la eternidad
de tu vientre al círculo celestial
sentir a Dios en tus húmedas cavidades
en el grito vertiginoso
de la jauría de tus vísceras
saber
que Dios está escondido entre las sábanas
sudoroso
consagrando tu sangre menstrual
elevando el cáliz de tu vientre
descubrir de pronto que Dios
era una diosa,
última ascesis,
de aquí a la eternidad.

No hay nada más lindo

Mariano Blatt

No hay nada más lindo
que chupar pija.
Jugar a la pelota,
tener amigos.
No hay nada más lindo que despertarse a la mañana
no hay nada más lindo.
No hay nada más lindo que fumar porro
y cagarte de risa.
De lo lindo lo más lindo
es estar re loco
con tus amigos
en cualquier parte.
Hacer fogatas
o tener palitos en la mano
son de las cosas más lindas.
No hay nada más lindo que andar en bicicleta
estar enamorado
llevarte bien con los demás.
No hay nada más lindo que agarrarse a piñas.
No hay más lindo que ese chico,
ah, sí, ese
bueno, no hay nada más lindo que ese chico
y ese, ese, ese, ese, ese, ese, ese, ese
ese, ese también, ese, ese, ese no, bueno, sí, ese, ese
ese, ese chico, ese de allá, ese otro y ese.
No hay nada más lindo
que todas las cosas lindas juntas, el mismo día
y cada tanto
debo admitir
el solcito
es de lo más lindo.
El otro día vi algo re lindo:
un chico muy pero muy lindo con un tatuaje en la nuca:
Elías en letras góticas. Difícil de creer, ¿eh?
No hay nada más que lindo que abrazarse
usar buzos con capucha
y esperar el colectivo.
Me encanta esperar el colectivo, no hay nada más lindo.
No hay nada más lindo que ir en tren y volver caminando.
Si tuviera que elegir lo más lindo de todo lo lindo,
me parecería re lindo.
Es que podría estar mil horas pensando cosas lindas…
¿no sería re lindo?
No hay nada más lindo que tranzarte un chico en el baño.
Me encanta, le saco la ropa, le chupo la pija.
No hay nada más lindo que si alguna vez pudiéramos levantar todos
las banderas de las mismas causas.
Serían re lindos los colores
de las banderas
y de las causas.
El mundo sería re lindo.
Todos los chicos andarían en skate
y tendrían ojos negros y las cejas oscuras.
Serían re lindos. Usarían remeras de los Nets
gorras azules, comerían chicle.
Brian, Yoni, Ioshua, Kevin, Ringo, Elías.
Así se llamarían. Algunos.
No hay nada más lindo que Brian bajando una lomita re bien
escuchando punk en unos auriculares re lindos.
No hay nada más lindo que chuparle la pija a Brian después de andar.
Todo transpirado. No hay nada más lindo y salado al mismo tiempo.
Es que bien miradas
todas las cosas pueden ser lindas.
Por eso todo es tan lindo.
Y no querría despedirme sin antes recordarles
que no hay nada más lindo que todo lo que nos pasó,
incluso habiéndonos pasados cosas no tan lindas.
Así como tampoco hay nada más lindo
que todo lo que todavía nos está por pasar.
No hay nada más lindo, para terminar, que que hoy estemos juntos.

Poema flotante

Adrienne Rich

Pase lo que pase entre nosotras, tu cuerpo
va a atormentar el mío - tu modo tierno,
delicado de hacer el amor, como la apenas curvada fronda
del helecho en los bosques
recién bañados por el sol. Tus experimentados, generosos muslos
entre los cuales mi cara entera avanzó y avanzó -
la inocencia y sabiduría del lugar que mi lengua encontró ahí -
la viva, insaciable danza de tus pezones en mi boca,
tu caricia firme, protectora, encontrándome,
tu fuerte lengua y esbeltos dedos
llegando a donde te estuve esperando por años
en mi húmeda cueva rosada - pase lo que pase, esto es.

(Traducción de Tom Maver)

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