Imagen del libro. Cortesía Casas Riegner. Imagen del libro. Cortesía Casas Riegner.

La vida secreta de los gestos

Una mirada a lo que dicen, y no dicen, los gestos de los políticos colombianos.

2018/03/07

Por María Isabel Arango vía Revistaarcadia.com

La artista colombiana María Isabel Arango analizó el proceso de los diálogos de paz por medio de los gestos de los políticos y otras figuras públicas. De un total de más de 1500 imágenes escogió 310 que reunió en un libro: Gestos de búsqueda, que presenta el jueves 8 de marzo a las 6:00 p.m. en La Oficina del Doctor de la galería Casas Riegner. ¿Qué dicen esos gestos, y qué callan?

“Gestures are movements of the

body that express an intention.

But this is not very serviceable.

For “intention” needs to be defined,

and because it is an unstable

concept that involves issues of

subjectivity and of freedom, it will

surely get us into difficulties...”1

El 4 de septiembre del 2012, los diálogos entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP) comenzaron (oficialmente) para poner fin al conflicto armado. Estas negociaciones fueron llevadas a cabo principalmente a puerta cerrada en La Habana, Cuba. Un acuerdo de paz definitivo entre las partes se anunció el 24 de agosto de 2016 para terminar el conflicto. Sin embargo, este no sería el final.

Empecé, como muchos otros lo hicieron, siguiendo las noticias, pero poco a poco me encontré a mi misma buscando imágenes de los gestos políticos de los principales protagonistas e informantes de noticias, y no la información sobre lo que estaba pasando. Este gesto de buscar se convirtió para mí en algo compulsivo; con vehemencia, empecé a buscar las actitudes de estas manos. Olvidé por completo lo que se decía, dejé de leer o escuchar las noticias, mi inquietud se convirtió simplemente en ¿qué están tratando de decirme estos gestos? Así fue como emprendí la tarea de crear una colección de estos gestos. Decidí archivar cada imagen con el nombre del protagonista, fecha y fuente de información. Detuve esta búsqueda, más de cinco años después, el 18 de octubre de 2016, con algo más de 1.500 imágenes. Aunque las conversaciones llegaron a un acuerdo pacífico, la realidad se ha hecho más complicada desde aquel entonces, y esto es algo que este texto jamás podrá explicar. Así que decidí dejar de coleccionar; esto era para mí un gesto imperativo, de lo contrario la realidad del país podría arrastrar este proyecto a un sin fin.

¿Qué hacer con esta colección? y ¿cómo entender las actitudes de estos gestos?. Pensé que con nuestras manos demandamos, prometemos, invitamos a otros a acercarse a nosotros y también a que se alejen, amenazamos, suplicamos, intimamos, mostramos aversión o miedo; también con nuestras manos expresamos alegría, tristeza, duda, afirmación, reparación, además indicamos medidas, cantidades, números y/o tiempo. ¿No tienen nuestras manos el poder de incitar, de restringir, de suplicar, de dar testimonio, aprobación, o desaprobación? ¿No son estas capaces de descalificar adverbios o pronombres? En medio de la gran diversidad de lenguas a través de múltiples naciones y personas, para mí este lenguaje gestual aparece como un lenguaje común. Pero al pensar en este contexto, ¿qué están tratando de decirnos estos gestos? ¿que tratan de transmitirnos? ¿qué esconden? o ¿qué están tratando de revelar?

Pasé alrededor de seis meses mirando estas imágenes, una y otra vez. Cada vez que las miraba algo nuevo aparecía, algo más me transmitían. Así que mi mirada se convirtió más en una lucha con estas imágenes, que en un intento de domarlas. Se necesita perseverancia y voluntad para indagar en aquello que se busca, y al mismo tiempo, darles un sentido sin perder la cabeza o desesperar. En esta búsqueda de sentido, cambié su encuadre, borré las características distintivas de los protagonistas, para así dejarlas existir por sí solas, mostrando en el silencio su territorio oculto.

Con el tiempo, me vi etiquetando las imágenes según su función o característica. Inicialmente, las agrupe acorde a algunas singularidad, como por ejemplo, aquellas que señalaban agrado, aquellas que mostraban violencia o que expresaban súplica o aquellas que parecían rezar. También consideré si los gestos eran masculinos o femeninos (acabé descubriendo que había muy pocas mujeres protagonistas en esta colección). El problema fue que dichas categorías no me decían nada. Seguía siendo sólo una acumulación de gestos de manos. Así que decidí volver al principio, organizando las imágenes acorde a sus fecha de colección, de principio a "final". Lo que sucedió a continuación fue sorprendente: al seguir su orden de existencia, surgió algo así como una coreografía donde las manos presentaban una danza de la realidad en sí mismas.

Este descubrimiento me permitió generar una posible dirección, una composición creada a partir de este torrente de imágenes y lo que estos me indicaban. Así, el movimiento se convirtió en una ”visión simbólica" que registraba principalmente la composición visual de estas imágenes y sus significativas actitudes. Tomando el papel de un coreógrafo, empecé a componer calculadamente cada movimiento y/o secuencia seleccionado a propósito cada movimientos de las manos, así creando un teatro de gestos. Sin embargo, encontré que sentía necesario insertar algo más a este teatro; sentí que requería otras imágenes para crear suspensiones, tropiezos o caídas en esta danza. Busqué imágenes de otros tiempos, en películas, la historia del arte y en otras fuentes para agregar peripecia y ecos.

Al final, este archivo me afirma que siempre hay más de lo que uno puede abordar, que me encuentro rodeada de información desconocida y aleatoria. Información que, por alguna razón, me siento en la obligación de entender y abarcar. Esto me ha hecho reflexionar sobre la experiencia y relación que tenemos hoy día en con las imágenes —sean digitales o análogas— que aparecen como un torrente que nos ahogar e induce a ‘dejar de ver’, a dejar de comprender. Así mismo, sumiéndonos en una cacofonía de pérdidas.

1. Trad. "Los gestos son movimientos del cuerpo que expresan una intención. Pero esto no es muy útil. Porque la "intención" tiene que ser definida, y porque es un concepto inestable que involucra temas de subjetividad y libertad, seguramente nos hará caer en dificultades". Vilém Flusser, Gestures, (Minnesota Press, 2014) p.1

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