La escritora sanandresana Cristina Bendek, ganadora del Premio Nacional de Novela Elisa Mújica. La escritora sanandresana Cristina Bendek, ganadora del Premio Nacional de Novela Elisa Mújica.

La importancia de un premio literario dirigido solo a mujeres

Felipe González, director de la editorial independiente colombiana Laguna Libros, habla de la importancia de que el más reciente Premio Nacional de Novela Elisa Mújica, que determinó como ganadora a la escritora sanandresana Cristina Bendek, fuera exclusivamente dirigido para mujeres.

2018/10/10

Por Felipe González*

Un premio propio

En días recientes fue anunciado el veredicto del Premio Nacional de Novela Elisa Mújica, organizado por la Alcaldía de Bogotá y el Idartes, en alianza con Laguna Libros. La ganadora fue Cristina Bendek, escritora sanandresana, quien participó bajo el seudónimo de Victoria Baruq con el manuscrito Los cristales de la sal. En Laguna Libros recibimos con emoción la noticia y el manuscrito. Celebramos la aparición de una nueva voz en el panorama literario —nueva no solo por tratarse del primer libro de la escritora sino porque narra una región inexplorada en la literatura contemporánea— y, atentos a las críticas que recibió el premio por estar dirigido exclusivamente a mujeres, queremos aprovechar que el proceso de convocatoria y evaluación ya acabó para unirnos a la discusión y reiterar por qué es importante un premio literario de este tipo en el país.

El catálogo de Laguna Libros está conformado en su mayoría por libros de mujeres colombianas y latinoamericanas. Lo que empezó como una casualidad (de los textos que llegaban nos gustaban más los escritos por autoras) generó en nosotros una conciencia: había en el trabajo de las escritoras —y en el de algunos escritores— propuestas novedosas que se distanciaban de las habituales narrativas masculinas que se han impuesto en la tradición literaria colombiana. Cuando la Alcaldía de Bogotá y el Idartes nos propusieron hacer una alianza para el Premio Nacional de Novela Elisa Mújica, consideramos que una convocatoria exclusiva para mujeres era atractiva y nos motivó a participar en la iniciativa. En ocasiones anteriores nos habían contactado para saber si estábamos interesados en publicar a los ganadores de otros premios literarios, y habíamos notado que solían ser hombres y que los manuscritos no encajaban en la colección que habíamos ido construyendo. Al comprometernos a editar y publicar a la ganadora del premio, nos preocupó recibir un manuscrito que no nos gustara o no fuera afín a nuestra línea editorial. La recepción de manuscritos de calidad no estaba garantizada solo porque fueran mujeres quienes escribían, pero la restricción que se establecía sí auguraba, dadas las experiencias anteriores, un menor riesgo de recibir un manuscrito que no se ajustara a la línea editorial. No se trataba de una categoría más fácil o menor que una convocatoria mixta, como puede haber parecido a algunos, sino de una que nos resultaba más atractiva; si la idea es comparar desde esa perspectiva, consideramos que incluso es una categoría más exigente.

Casos recientes demuestran que a pesar de que hay escritoras talentosas publicando, su trabajo no es tan reconocido como el trabajo de sus pares masculinos: los diez escritores —todos hombres— invitados al encuentro de literatura colombiana en la Biblioteca del Arsenal de París en el marco del año Colombia-Francia 2017; la ausencia de escritoras entre los seleccionados colombianos en la lista de Bogotá 39 y la aparición de solo una mujer entre los doce finalistas de las tres versiones que ha habido del reencauchado Premio Nacional de Novela del Ministerio de Cultura. Habrá quienes traten de justificar lo anterior, pero, como editores y lectores convencidos de que la mayoría de trabajos notables en el país vienen de escritoras, pensamos que existe un sesgo que resulta en la exclusión sistemática de ellas en los procesos institucionales. Un reconocimiento como el Premio Elisa Mújica es valioso en tanto que, como explica Carolina Sanín en su columna “De géneros y criterios”, “puede servir de incentivo para que las escritoras muestren su obra y para que los lectores lean un libro escrito por una mujer”. Sanín, quien también ha sido crítica frente a otros aspectos de la convocatoria, continúa: “Me parece significativo que un jurado lea páginas y páginas escritas por mujeres, y que esas páginas se encuentren por una vez juntas en un mismo lugar para que se vea qué están escribiendo —y cómo— las mujeres en Colombia”.

Le puede interesar: De géneros y criterios: una columna de Carolina Sanín

Sin duda las escritoras siguen sin ser completamente reconocidas por el mercado editorial del país, por lo que contribuir a la visibilización de su labor resulta urgente. No buscamos que este tipo de convocatorias sean permanentes, lo que esperamos es que, a través de estas iniciativas, las instituciones y los jurados cuestionen sus sesgos y planteen estímulos que puedan beneficiar realmente a quienes más se destacan en la actividad literaria que, como se sabe, ejercen hombres y mujeres por igual. En caso de volver a participar en esta alianza, sería provechoso revisar las observaciones y críticas que recibió la convocatoria. La discusión está abierta y entendemos que el premio puede mejorar en muchos aspectos de su ejecución, pero no ponemos en duda su pertinencia. En este momento, el Consejo Distrital de Literatura, conformado casi en su totalidad por hombres, está recomendando no darle continuidad a esta iniciativa. Aunque esta llegara a ser la única versión del premio, nos alegra haber sellado esta alianza con la Alcaldía de Bogotá y el Idartes porque ha generado reflexiones apasionantes y necesarias y porque nos va a permitir publicar un gran libro.

*Director de la editorial Laguna Libros

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 156

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.