El escritor chileno Pedro Lemebel. Foto: A Canepa. El escritor chileno Pedro Lemebel. Foto: A Canepa.

La insolencia de la emperatriz

En un país aburguesado y conservador, el Chile de Pinochet, Lemebel se atrevió a desafiar el poder del dictador. Pero a diferencia de otros, supo celebrar la democracia y logró construir un universo literario barroco y arrabalero que lo convirtió en un ícono gay para todo el continente.

2011/06/23

Por César Mackenzie

Santiago de Chile, septiembre del 86. Durante un acto político de la izquierda chilena, un grupo de comunistas frunce el seño. De súbito, una figura montada sobre altos tacones hace su entrada: es un profesor de arte y aprendiz de escritor, expulsado por la universidad por ser homosexual y travesti. El auditorio no comprende cómo es que Pedro Lemebel aparece con el pelo largo y un estrambótico vestuario, una loca en coqueteos con los treinta años, a leer un manifiesto: “No soy Passolini pidiendo excusas. No soy Ginsberg expulsado de Cuba. No soy un marica disfrazado de poeta. No necesito disfraz. Aquí está mi cara. Hablo por mi diferencia”. Los asistentes no pueden defenderse de esa bofetada poética. El que lee y proclama los envuelve. Al final no todos lo aplauden.

Para leer este artículo completos:

Ed. 158

Este contenido hace parte de nuestra edición impresa: exclusiva para suscriptores.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 158

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.