Detalle de la portada de 'Los parientes de Ester' de Luis Fayad. Detalle de la portada de 'Los parientes de Ester' de Luis Fayad.

‘Los parientes de Ester’: 40 años de una familia en decadencia

La novela de Luis Fayad cumple cuatro décadas, pero el retrato que hace de una familia colombiana cotidiana sigue siendo vigente.

2018/01/18

Por Jaír Villano*

¿Qué tiene de interesante la vida de un empleado cualquiera que espera con avidez su jubilación y, resignado, se lamenta de la suerte de la existencia y de los hipócritas que son los familiares de su difunta esposa? A primera vista, poco o nada. Es una vida normal dentro del amplio y colorido abanico de la anonimia colombiana.

¿Qué tiene de interesante el retrato de los conflictos familiares de una burguesía tradicional y emergente? ¿Qué tiene de interesante el entusiasmo y el fracaso de un intento de negocio entre dos personas estancadas en sus propósitos? Podría seguir formulando preguntas y la respuesta sería la misma: qué pereza, de eso se trata el transcurrir diario. Y sí, podría ser. Pero es que en ese tedio y futilidad radica buena parte de la tarea del arte: en rescatar y exprimir la belleza de los elementos comunes y ordinarios. En sublimarlos, llevarlos a su paroxismo, estetizarlos. En representar para que otros se sientan representados, en sentir para que otros sientan, en formular interrogantes cuyas respuestas se siguen buscando.

De los múltiples aciertos de Los parientes de Ester (1978) de Luis Fayad, los que más se destacan son sus dramas pequeños, sus conflictos cercanos, sus propósitos fallidos, sus engaños íntimos y sus contrastes; sus concatenaciones y sus escenarios dibujados. Lo común y lo próximo que es para muchos lectores.

Todo lo cual se lo debe a sus personajes, puesto que, si bien hay un protagonista, Gregorio Camero, todos los demás son motivados por una historia particular y un carácter propio que los hace verosímiles representantes de una clase social que limita entre la media alta y alta. En una apuesta literaria en su momento vanguardista y que, a pesar de los avatares, se mantiene vigente y no le pesa el rótulo de joya de las letras colombianas.   

Digo vigente obviando que –por definición– toda la buena literatura lo es, y sobre todo teniendo en cuenta la inquietud que gravita en el contexto literario tras lo que se conoce como el cierre del conflicto con la guerrilla más longeva del hemisferio. Vigente y vanguardista, entonces, porque se despreocupó por la militancia política demandada en la década de 1970 y porque releyéndola recuerda que el arte no tiene el deber de circunscribirse al momento ni a la circunstancia. Porque la literatura solo le debe responder a la literatura. Ars gratia artis.

De hecho, cuarenta años después de su publicación, Los parientes de Ester renueva su dimensión y perspectiva. Es conocido que tras su difusión se concibió como una de las referencias de la literatura urbana nacional; en cambio ahora, me atrevería a decir que se inscribe en esa línea del drama familiar que tanto preocupa y fascina a los escritores estadounidenses. Se puede identificar en la vida sosa y anodina que lleva su protagonista, Gregorio, a quien le pesa la prosapia de su difunta esposa Ester Callejas. Precisamente, los Callejas –Ángel, Mercedes, Honorio, Amador, Victoria y los demás– representan una de esas familias tradicionales y burguesas que vienen en decadencia.

El caso más notorio es el de Amador, quien se ingenia la manera de sacarle dinero a sus hermanos y de darle más tiempo a sus deudores; pero también está el de Ángel, que impulsa a Gregorio a abrir un restaurante como panacea económica, el cual falla en su propósito por la ausencia de fiadores. Termina enemistado con su hermana más prejuiciosa por manifestar su deseo de casarse con una mujer de clase baja, con la que ya tiene un hijo.

Ni hablar entonces de Mercedes, la tía clasista y soberbia que sin darse cuenta se engaña a sí misma; y Honorio, el tío que parece prolijo en sus negocios, pero al que se le descubre la crisis y las irregularidades por las que atraviesa. Estos dos personajes son inteligentemente elaborados y presentados en las tramas; en ninguno de los dos se hace hincapié, pero basta con escuchar lo que dicen y tener un mínimo conocimiento de la forma en que actúan para hacerse una imagen concreta de lo que el escritor tenía en mente.

La novela de Luis Fayad también sabe contrastar las aspiraciones de sus protagonistas. Los casos más claros son la amistad entre dos primas de realidades distintas, como la de Hortensia y Alicia; y los negocios que contemplan desarrollar Gregorio y Ángel, el restaurante, en contraparte con el local amplísimo en Miami que Honorio le propone a Nomar Mahid, otro familiar, estudiar.

Y no se puede olvidar la estructura narrativa: las elipsis tan bien logradas, y la forma en que el narrador se traslada de un personaje al otro, en una técnica que emula la eficacia del cine.

Los parientes de Ester es una novela que muestra el tropiezo de una familia contra sí misma; una pieza que amplifica la hostilidad y mezquindad que se da en algunas ascendencias. Al hacerlo, revuelve los aspectos más primitivos de la especie humana: prejuicios, recelo, amor, aspiración, fracaso, desilusión, expectativa.

Elementos que siguen y seguirán destruyendo familias, y que mantendrá cautivados a lectores que encontramos belleza en la representación de los comportamientos más despreciables.

*@VillanoJair. Escritor y periodista.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 156

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.