La historiadora Pilar Moreno de Ángel, biógrafa de Francisco de Paula Santander con un retrato del prócer de la Independencia, conocido como 'El Hombre de las Leyes'. (Archivo familiar Pilar Moreno de Ángel - Cortesía - Agencia Anadolu). La historiadora Pilar Moreno de Ángel, biógrafa de Francisco de Paula Santander con un retrato del prócer de la Independencia, conocido como 'El Hombre de las Leyes'. (Archivo familiar Pilar Moreno de Ángel - Cortesía - Agencia Anadolu).

Pilar Moreno de Ángel, la mujer que se atrevió a escribir la vida de Francisco de Paula Santander

Gracias a su pasión por la lectura y su biografía del ‘Hombre de las Leyes’, la autodidacta se convirtió en una de las historiadoras más importantes de Colombia.

2019/05/24

Por Agencia Anadolu - Natalia Torres Hernández

De la historia de Colombia se conoce lo que hemos aprendido en los libros y las fiestas patrias: sus dos personajes principales, Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander. El primero, nacido en Caracas, y el segundo, originario de Villa del Rosario –en la actual frontera colombo-venezolana–, lideraron a los ejércitos que derrotaron a los españoles en la Batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819 y llegaron victoriosos a Santa Fe de Bogotá tres días después, en medio de un gran júbilo popular.

Del primero, el Libertador, hay más de 100 biografías de autores de múltiples nacionalidades, pasando por novelas y una extensa colección de sus escritos, pensamientos políticos, romances. Del segundo, el llamado ‘Hombre de las Leyes’, hay apenas una colección de cartas, dos libros que recogen pasajes de su vida en el gobierno y en el exilio. Pero una sola biografía completa. Y esta fue escrita por una mujer: la historiadora colombiana Pilar Moreno de Ángel.

Para el Bicentenario de la Independencia de Colombia, que se celebra este año, Editorial Planeta reimprimió y relanzó en la pasada 32ª Feria Internacional del Libro de Bogotá la segunda edición de la “biografía definitiva de El Hombre de las Leyes”. Este año se cumplen a su vez 30 años de la primera edición de la obra, que salió a la luz en 1989.

Esta magnífica obra de más de mil páginas fue el logro de una mujer que, con disciplina y rigor, gestó su propia revolución al interior de su hogar, al convertirse en una de las historiadoras e intelectuales más importantes del país. Esto en una época en que el destino de las colombianas se limitaba al matrimonio, formar una familia y ser ama de casa.

La Agencia Anadolu habló con Carolina Ángel y Valentina Rozo, hija y nieta de Pilar Moreno de Ángel, para recorrer la vida de la biógrafa de Santander, quien falleció en 2006, y conocer detalles de su minuciosa reconstrucción de la vida del prócer, una tarea que en palabras del escritor Tomás Rueda Vargas, ninguno se había “atrevido a sentarse a escribir”.

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La mujer de los libros

“Mi mamá es una persona que se llama una ‘autodidacta’. Y lo que hacía era que leía muchísimo. Creo que entre unas seis y ocho horas al día, de historia, principalmente. Era una enciclopedia ambulante. Tú le podías preguntar sobre Napoleón y te contaba una historia maravillosa sobre Napoleón. Su especialidad era la historia de Colombia y del siglo XIX”, recuerda Carolina Ángel.

Pilar Moreno de Ángel empezó a leer desde muy pequeña, cuando llegó con su familia a Bogotá desde Medellín, después de la quiebra de su padre en la crisis de los años 30. Solo hizo estudios de bachillerato y “después hizo un pequeño curso de instrumentación médica y trabajó en un periodo muy corto haciendo instrumentación médica, pero no estudió una carrera universitaria”, afirma Carolina.

Sin embargo, gracias a su interés por la lectura desde muy joven “había empezado a adquirir una biblioteca que después terminó con 8.000 volúmenes, era una casa llena de libros”, relata Ángel.

Durante casi treinta años, su apartamento de Bogotá se convirtió en una enorme biblioteca de la que también tiene memoria Valentina, nieta de Pilar: “Todas las paredes tenían libros. Desde el piso hasta el techo. Además perfectamente ordenados. Tenía su catálogo, sabía dónde estaban los libros y en las repisas había unos numeritos, que te permitían saber qué número de libros había en ese estante. Y cada uno estaba marcado con un exlibris”.

Ambas recuerdan que entre todos estos libros, había uno muy especial que pertenecía a Jaime Ángel Villegas, con quien se casó Pilar en segundas nupcias después de enviudar, y quien poseía un particular sentido del humor, según cuenta su hija. 

“Se llamaba ‘Manual de Relaciones Humanas’, uno lo abría y todas las páginas decían lo mismo: “a nadie le gusta que lo jodan”. Todas las páginas. Ese era el libro de mi abuelo”, cuenta Valentina.

En los viajes familiares, Pilar aprovechaba para buscar libros en los anticuarios de los pueblos y enriquecer su grandiosa colección: “Iba por todas partes de Colombia buscando libros viejos, las primeras ediciones, pero no le interesaba solo la primera edición, sino tener la segunda, la tercera. Cada vez que llegábamos a un pueblo, ella preguntaba: “¿aquí venderán libros de viejo?””, cuenta Carolina.

En esa inmensa biblioteca, según acota una entrevista que le hizo la Revista Diners a Pilar en mayo de 1989, “mientras los libros que se han publicado sobre Bolívar llenan varias hileras de la estantería, los que hablan de Santander ocupan apenas una ínfima parte de un solo compartimiento”.

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Reconstruyendo al ‘Hombre de las Leyes’

Antes de llegar a la historia de Santander, Pilar Moreno de Ángel había escrito sobre las vidas de dos próceres del siglo XIX: Alberto Urdaneta –libro publicado por Colcultura en 1973– y José María Córdova.

“Después de que terminó ese libro de Córdova –cuenta Carolina–, se quedó dudando mucho sobre qué escribir. Le dio muchas vueltas a distintos temas, hasta que finalmente tomó la decisión de escribir sobre Santander, porque no se había escrito ninguna biografía que fuera completa, y mi mamá consideró que era interesante estudiarlo a fondo”.

Para hacer esta investigación, no solo consultó miles de documentos históricos en la Biblioteca Nacional, el Archivo General de la Nación, entre otros archivos, sino que también hizo viajes al exterior para encontrar documentos sobre el prócer en archivos de países como España y Alemania y en ciudades como Londres o Los Ángeles.

“Era un trabajo descomunal, porque además viajaba a buscar fuentes y cartas, en los archivos, el Archivo de Indias o los lugares exactos en donde estaba la fuente primaria de donde sacar la información”, relata Carolina.

Después de sumergirse en la lectura minuciosa de los documentos, se encerraba por horas en su estudio, donde cada una de las páginas “las escribía a mano, con un lápiz, e iba metiendo las páginas en un folder”, indica su hija. Hasta que no estaba satisfecha con los datos, no guardaba las páginas. Al final tenía cientos de fólderes que “estaban en unos A-Z enormes”.

Su esposo, Jaime Ángel, “era su corrector de pruebas. Me acuerdo mucho de que en la biblioteca, ellos dos se sentaban, mi mamá le leía y mi papá le ayudaba como corrector de estilo”, dice Carolina. En la entrevista de 1989, Pilar dijo que su esposo también le ayudó con todas las bases jurídicas del capítulo sobre el juicio a Santander.

El proceso continuaba con la transcripción a máquina de escribir de cada una de estas páginas escritas a mano, de las que solo se obtuvo una segunda copia mediante papel carbón.

El libro fue presentado por primera vez en la segunda Feria Internacional del Libro de Bogotá, en mayo de 1989. Carolina opina que la biografía es “agradable de leer, va teniendo muchas citas y explicaciones de por qué son las cosas. Cada página tiene una cita en donde te dice: esto fue así”.

El reconocimiento

Las biografías de Urdaneta, Córdova y sobre todo, de Santander, le trajeron grandes reconocimientos a Pilar, como haber sido la primera mujer nombrada como miembro correspondiente, miembro de número y después vicepresidenta de la Academia Colombiana de Historia, una institución tradicionalmente compuesta por hombres, o dirigir la Biblioteca Nacional de Colombia, la más grande del país. Todo esto sin haber estudiado en una universidad.

“Fue una persona avanzada a su tiempo, sin la menor de las dudas. Y fue una persona avanzada gracias a su gran disciplina y a su gran perseverancia. Ella fue aprendiendo por sí misma y fue volviéndose un personaje intelectual muy importante. Una señora que ni siquiera terminó bachillerato y que terminó siendo la intelectual más importante de Colombia en su momento. A punta de leer”, afirma su hija Carolina.

Por su parte, Valentina admite que la reedición de la biografía de Santander “es justamente para hacerle un homenaje a mi abuela. Es un personaje del que mucha gente no ha escuchado. Y eso es algo que lo sorprende a uno. Muchas de mis amigas me dicen: yo no puedo creer que no supiera quién era esta mujer y que no nos enseñen quiénes fueron esas mujeres claves en la historia”.

Instituciones prestigiosas como la Biblioteca Luis Ángel Arango, en Bogotá, y la Universidad EAFIT, en Medellín, albergan en la actualidad el 85% de la inmensa biblioteca de Pilar Moreno de Ángel. “Nosotros estábamos muy interesados en que quedara en muy buen lugar, porque el propósito principal de mi mamá era que la biblioteca la pudieran usar otras personas para poder hacer investigaciones en historia”, asegura Carolina Ángel.

Al pensar en el legado que ha dejado su madre, no solo con la biografía de Santander, sino como una de las historiadoras más importantes en Colombia, Carolina cree que “si uno no conoce su historia, tampoco conoce su presente y tampoco puede predecir su futuro y la historia es importantísima, nos da muchas explicaciones de lo que somos, de por qué estamos donde estamos. Es importante que la gente lea sobre estos personajes como Santander, que fue un hombre fundamental para las instituciones del país”.

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