Fotos crédito: Valentina Roldán. Fotos crédito: Valentina Roldán.

"La música no se escucha, se siente"

El Instituto Tecnológico Metropolitano de Medellín (ITM) y la banda musical La Toma se unieron para realizar el primer concierto universitario para personas con discapacidad auditiva en Colombia.

2017/11/15

Por Daniel Grajales T.

"Quítense los zapatos, si quieren las medias también", fue la primera instrucción que recibieron los treinta jóvenes con capacidades auditivas del programa de Inclusión Social del Instituto Tecnológico Metropolitano de Medellín (ITM), el fin de semana del 18 de noviembre, para disfrutar de un concierto diseñado para ellos. Uno a uno, en fila india, eligieron libremente el lugar que más se les hizo atractivo para sentarse en el escenario donde estaba ubicado, en un pedestal de medio metro de altura, el equipo de la banda La Toma: batería, bajo, teclados, tamboras, guitarras y trompeta.

La razón para pedirles que se quitaran los zapatos era que el suelo pudiera servir de conductor de la música. La vibración de las ondas sonoras permitía entregarles una experiencia sensorial que se volviera música. Parecería algo intuitivo, pero de acuerdo con los profesionales de ITM, "pocos están pensando en cómo vincular a las personas con discapacidad a las artes en este país, y nosotros queremos hacerlo".

Tu piel escucha, fue el título que el ITM le dio a este concierto. Para Camilo Patiño, vocalista de La Toma, fue la posibilidad de "acercarlos a la música, un lenguaje que nos ha aportado mucho en la parte espiritual, para entender que la música no se escucha, se siente. Por eso no se necesita escuchar para sentirla o saber que, por ejemplo, la cumbia marca el ritmo del corazón. Por eso cualquier persona del mundo, sin importar su cultura, puede bailarla".

Una decena de intérpretes de lengua de señas sirvieron de interlocutores entre la banda La Toma y los asistentes sordos, quienes se apoyaban en videos y juegos de luces, además de las frecuencias graves y sensaciones táctiles que permitían el formato del concierto, para disfrutar de la música. Los asistentes que no tenían discapacidad auditiva también descubrieron cosas nuevas, al ver en vivo otras maneras de disfrutar las canciones.

La vibración en el piso del escenario se sentía muy fuerte, los dispositivos amplificadores de sonido estaban adecuados para ello. Todos los asistentes, guiados por el grupo musical, se acercaron y comenzaron a tocar los instrumentos. Al poner sus manos sobre la trompeta, mientras estaba sonando, podían conectarse con ella. Todos bailaron, la responsabilidad de ayudarlos a llevar el ritmo fue de los asistentes oyentes, quienes los tomaron de las manos y les hicieron comprender el compás musical.

Víctor Montoya, de 31 años, uno de los asistentes con discapacidad auditiva aseguró que fue "la primera vez que estamos en un evento así, vamos a poder conocer de cerca cómo suenan los instrumentos, tocándolos. Yo soy costeño, de Sincelejo, me gusta mucho la salsa, los tambores, el rock, el ska. Siempre me esfuerzo, por medio de la vibración, para poder sentir la música. Con eso la llevo a la memoria, identifico el ritmo de las canciones para poderlo mantener y tengo el sonido, como una idea, e intento bailar".

Como precisó Sandra Daza, estudiante del ITM, el concierto fue una manera de conectar dos mundos, porque "nosotros los sordos siempre estamos sin compartir con otras personas, muy pocas veces vamos a conciertos. Nadie piensa que podemos sentir. Pero esta vez fuimos iguales. A los que siempre somos excluidos, esta vez nos incluyeron".

Al final del concierto, las personas con discapacidad auditiva "bautizaron" a cada uno de los músicos de La Toma, así como a su manager, Natalia Martínez. Se trataba de mirar sus rasgos físicos para encontrar una seña con cual los podían identificaran. A Camilo, el vocalista, lo nombraron con su bigote; a Julián, el tecladista, por sus gafas; y todo con señas.

En adición a este concierto, el jueves 16 de noviembre, continuando con una manera de hacer música con responsabilidad, y bajo el lema "el escenario no es un privilegio, es una responsabilidad", La Toma dará un concierto en el Teatro Pablo Tobón Uribe. Donará la boletería a los damnificados del incendio en el barrio Moravia de Medellín, en el que 1.108 personas se vieron afectadas y 323 familias se quedaron sin techo.

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