'WHO', de The Who. Polydor, 2019. 'WHO', de The Who. Polydor, 2019.

‘WHO’, de The Who: la fama, la ira y la vejez

Trece años después de su último disco, Roger Daltrey y Pete Townshend regresan con el que, para el periodista musical Jacobo Celnik, podría ser su álbum testamento: una indagación rabiosa sobre la nostalgia y el paso del tiempo.

2019/12/11

Por Jacobo Celnik*

En los últimos trece años ha pasado muchísima agua por debajo de los cimientos de The Who: Roger Daltrey y Pete Townshend han decido mantener viva, a toda costa, la marca que tanta gloria les dio en los años sesenta y setenta. Tras el buen álbum Endless Wire (2006), la banda se ha mantenido activa cuando Townshend lo ha deseado, principalmente con álbumes del baúl de los recuerdos (Live at Hull, Greatest Hits Live, 50 Hits, Quadrophenia Live in London, Live in Hyde Park y Live at Shea Stadium) y con presentaciones en Estados Unidos e Inglaterra, además de un paso fugaz en 2017 por Brasil, Chile y Argentina. 

En septiembre de 2014 entrevisté a Daltrey para el libro Satisfaction. Allí me adelantó que desde aquel entonces venían trabajando con Townshend en nuevas canciones para un álbum de The Who que originalmente se lanzaría durante la gira de sus cincuenta años, a finales de 2014. Pero eso no sucedió y ambos emprendieron proyectos en solitario. Daltrey presentó dos álbumes en estudio: Going Back Home, junto a Wilko Johnson de Dr. Fleetwood (2014), y As Long as I Have You (2018), con aportes de Townshend. Por su parte, el genio creativo de The Who presentó en 2015 Truancy, un compilado de éxitos que incluyó dos canciones inéditas (“Guantanamo” y “How Can I Help You”) y produjo ese mismo año una versión orquestal del álbum Quadrophenia (1973) bajo el nombre de Classic Quadrophenia (2015). Más giras aparecieron en el radar de los Who entre 2016 y 2019, hasta que a mediados de este año, Polydor anunció el nuevo álbum, simplemente bautizado como WHO

Mucho se ha hablado en la prensa inglesa sobre la tensa relación de Daltrey y Townshend, sobre cómo, por ejemplo, nunca se vieron en el estudio para la grabación del álbum. El hecho, sin embargo, no le quita ni le pone al resultado final. Lo importante es que The Who funciona como una organización que tiene claras sus metas a la hora de producir y mercadear un producto, muy en la onda de los Rolling Stones.

Si se analiza con detenimiento el arte de la tapa del disco y los nombres de algunas canciones (“Detour”), hay una serie de referencias históricas al legado e influencias del grupo, especialmente a los días de Quadrophenia y el revival de la cultura mod. No en vano, en una de las fotos promocionales del álbum se ve a Daltrey y a Townshend junto a una scooter en el estadio de Wembley, imagen de por sí bizarra para tipos de su edad que siguen apelando a tiempos que ya pasaron.

Justamente su indagación en la nostalgia y su cuestionamiento del paso del tiempo le vienen bien al disco, pues su sonido no es contemporáneo ni pretende redefinir las reglas del rock. Simplemente suena a The Who, con guiños a varios momentos históricos. Canciones como “Street Song” se remontan a “Baba O’Riley”; “Rockin’ In Rage” (tal vez la joya del disco por la magistral interpretación vocal de Daltrey) por momentos suena a “Jumpin’ Jack Flash”, con elementos de “Love Reign O’er Me” de Quadrophenia. Podría tomar cada una de las 14 canciones del álbum y detenerme en las referencias ocultas. Lógico, ¿a qué más podrían sonar si no es al pasado remoto? 

WHO es un gran disco de rock, con momentos memorables como la frase inicial en “All This Music Must Fade” (un guiño inevitable a “Music Must Change” de Who Are You) tema que abre el disco y en el que Daltrey sentencia con rabia: “I don’t care… I know you’re going to hate this song”. Hay varios temas recurrentes en las letras del disco, como la relevancia actual del grupo (“I Don’t Wanna Get Wise”) y el deseo de mantenerse activos y creativos en estos tiempos (“Hero Ground Zero”), canciones en las que Townshend analiza lo que han sido estos 55 años en función del rock.

Rabia, mucha rabia y preocupación en las letras y en la música de Townshend es lo que se puede concluir tras dos intensas sesiones de escucha del álbum. Normal para un tipo que sigue exorcizando demonios del pasado (fue abusado sexualmente y abandonado por sus padres) en sus letras; un músico privilegiado que sigue siendo testigo del paso del tiempo, de los cambios de los tiempos, de la misma manera que lo han hecho los Stones. 

No queda más que celebrar, por todo lo alto, este nuevo álbum de The Who, que se editó en CD y LP y está disponible en todas las plataformas digitales. Un álbum que podría ser el testamento del grupo (el tiempo no pasa en vano), y como lo anota el periodista Alexis Petridis de The Guardian: “Si es así, están saliendo por donde vinieron: tan maldecidos, incómodos y preocupados como siempre”.

WHO (Deluxe)

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WHO
The Who
Polydor, 2019

*Celnik es escritor y periodista especializado en temas musicales. Su más reciente libro se titula La causa nacional: historia del rock en Colombia (2018).
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