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Drama y diorama

Carolina Sanín comenta sus visitas a los dioramas del Museo de Historia Natural.

2010/09/21

Por Carolina Sanín

Turistas de distintas partes del mundo han regresado de sus viajes con retratos míos. Los retratos me muestran desde la edad de trece años hasta la que tengo ahora, y en casi todos aparezco de perfil, seria, caminando sola sobre el suelo liso de un museo y con una obra maestra al fondo. Debe haberlos sobre todo en Japón. En unos pocos apareceré de espaldas. Adrede, agresiva, he estropeado innumerables fotos de cuadros y esculturas que los turistas tomaron esperando que nadie se interpusiera entre sus cámaras y la pared. Sus disparos me han dejado superpuesta a unos nenúfares de Giverny, a los fusilamientos del 3 de mayo y a la prédica de San Francisco a los pájaros, entre otros paisajes.

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