. .
  • .
  • .
  • .
  • Ver pasar un sonido

    Carolina Sanín se estrena como columnista de Arcadia contando sus impresiones de la visita del piloto de Fórmula 1 David Coulthard a Bogotá.

    2010/04/21

    Por Carolina Sanín

    El sonido de un Fórmula 1 es penetrante, desgarrador, electrizante. Es el sonido de las revoluciones, literalmente. Pero más que la expresión de un desplazamiento, a mí me parece oír en él la manifestación de una frustración extrema. A lo largo del recorrido del automóvil, el motor suena como esforzándose por despertarse sin conseguirlo. Su ruido está siempre empezando mientras dura, y evoca una quietud desesperada, un llamado que quiere salir pero se ve compelido a dar vueltas sobre sí; como mil animales de especies imaginadas que, cegados y confundidos, vociferaran hacia sus propios cuerpos y emitieran, unos dentro de otros, sus zumbidos en trance de convertirse en gritos. Más allá de las obvias asociaciones con la masculinidad, la potencia y el poder, intuyo que la fascinación por la Fórmula 1 trasunta el interés por el movimiento de las fieras: la pregunta por la libertad y la restricción de lo animal.

    Para leer este artículo completos:

    Ed. 168

    Este contenido hace parte de nuestra edición impresa: exclusiva para suscriptores.

    ¿Tienes algo que decir? Comenta

    Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

    Queremos conocerlo un poco,
    cuéntenos acerca de usted:

    Maria,

    Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

    correo@123.com

    Maria,

    su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

    correo@123.com

    Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

    O
    Ed. 168

    ¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

    Su código de suscripción no se encuentra activo.