. .

El placer de la tensión

José Alejandro Cepeda reseña Heligoland, el último disco de la agrupación Massive Attack

2010/06/29

Por José Alejandro Cepeda

La música, como todas las artes, se encuentra cada cierto periodo con callejones sin salida. Algún género entra en desgaste inevitable, que le impide seguir sorprendiéndonos. De repente los ritmos, sonidos, armonías, melodías y puestas en escena que se describían como vanguardistas, nos aburren. Este ciclo, que en el pop identificamos en el último medio siglo más o menos cada decenio, muestra que lo que era alternativo o subterráneo puede pasar de repente a ser la corriente principal para ser devorada sin compasión, como le sucedió al rock and roll, la psicodelia, el punk, la electrónica o el grunge. Pero esto no impide que cada tanto aparezcan artistas dispuestos a encontrarle salidas al callejón como Massive Attack, grupo que dentro de un novedoso género denominado trip-hop desde Bristol, Inglaterra, cumple dos décadas de seguir intentándolo, ofreciéndonos su nuevo álbum Heligoland.

Para leer este artículo completos:

Ed. 158

Este contenido hace parte de nuestra edición impresa: exclusiva para suscriptores.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 158

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.