. .

La agonía del difunto

Consuelo Gaitán reseña "El inquilino" de Guido Tamayo.

2011/06/23

Por Consuelo Gaitán

"Sus palabras finalmente van a callar. No es que se haya quedado sin ellas. Lo que sucede es que su agonía llegará a su plenitud. No podrá, pues, decir una palabra más. Escribir una palabra más”. Y esta parece haber sido la elección de Guido Tamayo en su corta novela El Inquilino: no decir una palabra de más. La concisión como elección no es fácil. Y más en un país cuya tradición literaria ha transitado con gran desenvoltura por los caminos de la facundia, el barroquismo y la exhuberancia verbal, y propiamente no con malos resultados. Sin embargo, esta elección hace sentir asombrosamente cómodo al lector pues de inmediato se adentra en un relato vívido, con una contundencia tal que da la impresión de que ya conocíamos muy bien la ciudad, al errático personaje y su melancólica agonía descritos en pocas y suculentas páginas, aunque, si nos fijamos concienzudamente, no ha mediado ninguna detallada ni exhaustiva descripción. Es tan importante o más lo que no se dice que lo que se dice. La elección de este tono elusivo, no exento de humor, parece ser la única posible para ocuparse de la agonía de un hombre prescindible, silencioso, sin nexos, un ser anodino para su país y para su familia, y casi para sí mismo.

Para leer este artículo completos:

Ed. 158

Este contenido hace parte de nuestra edición impresa: exclusiva para suscriptores.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 158

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.