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La catástrofe irreversible

Juan Carlos González reseña "Cheri" de Stephen Frears

2010/09/21

Por Juan Carlos González A.

Empecemos por el final. La última escena de Chéri (2009) tiene a Léa de Lonval sentada frente a un espejo de su habitación. Es París, son los albores del siglo XX y ella es una prostituta crepuscular, adinerada y solitaria. Inicialmente tiene la mano izquierda sobre su mejilla, pero luego queda su rostro descubierto mirando hacia el espejo, pero en realidad mirándonos de frente, fijamente, la boca entreabierta, el paso de los años vividos reflejado en el contorno de sus ojos, en sus pómulos. Esa mirada se resiste a abandonarnos y se queda fija, retándonos —como ella misma lo ha hecho— a descubrirnos incapaces de luchar contra el tiempo. Es su edad la que se plasma en ese rostro aún hermoso, pero que se sabe condenado.

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