Crédito: Getty Images.

Una decepción inesperada

"La mujer del pelo rojo tal vez permanezca en la memoria de Pamuk como un dilema autobiográfico resuelto a través de la ficción, sin la fortuna de otro texto acerca de la paternidad, La maleta de mi padre, en el que se revelan el misterio y la potencia de la literatura con argumentos que hacen de su escritura un oficio de la inteligencia".

2018/05/21

Por Hugo Chaparro Valderrama

Es posible que los mitos sirvan para comprender la realidad; que una niña enamorada de su padre nos recuerde a Electra o que un incestuoso y parricida reviva en las noticias policiales la tragedia que desquició a Edipo.

La última novela de Orhan Pamuk, La mujer del pelo rojo (traducida por Pablo Moreno González, obedeciendo al síndrome idiomático de las traducciones que reducen la escritura de cualquier autor al provincianismo coloquial de España) quiere demostrar de qué manera el ser humano está predestinado por los mitos, los juegos del azar y las relaciones tortuosas entre un hijo y su padre ausente, una circunstancia que Pamuk nos reveló en su libro de memorias Estambul. Ciudad y recuerdos.

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Según la mujer alrededor de la cual gira la novela, esta es “una historia moral de carácter ejemplarizante que la gente debe conocer”. Pamuk la escribió como si fuera el libretista de una ópera –al estilo del siglo XIX italiano–, en la que sus personajes y los episodios que ellos protagonizan obedecen a la inmediatez gratuita de sus pasiones antes que al paisaje humano y profundamente elaborado de su mejor literatura: La vida nueva, Me llamo rojo, El museo de la inocencia, Nieve, El libro negro.

En La mujer del pelo rojo el amor es corto y el olvido largo; las acciones, imprudentemente criminales, persiguen a un hombre durante toda su vida; la culpa es más efectiva que la policía o que los testigos de un accidente que se pierde en el olvido porque nadie lo denuncia, ni siquiera la víctima; los hechos se acomodan al “carácter ejemplarizante” que hace de la ficción un ensayo moral.

Esta última intención se descubre en un fragmento de la novela, en el que se enfrentan un padre y su hijo rencoroso, discutiendo con el tono de una clase de Filosofía mientras bordean los límites del crimen; preguntándose por qué “un padre es la persona fuerte y cariñosa que hasta el final de sus días acepta y cuida al hijo que ha engendrado”; a qué se debe que “los ricos turcos occidentalizados estén tan obsesionados con el individualismo”; por qué “la religión es el paraíso y el consuelo de los humildes”; los motivos por los que “nuestra personalidad se forja mediante el uso de las libertades”.

No se trata de obedecer a la norma académica que exige escribir sobre “personajes típicos en situaciones típicas”. La literatura fantástica y sus personajes atípicos, en situaciones no menos atípicas, sería entonces un fraude. Se trata de equilibrar la verosimilitud con el alegato moral, sin defraudar la confianza del lector.

La mujer del pelo rojo presenta varias situaciones que ponen en duda la certeza de la trama: la facilidad con la que se consume el romance entre el adolescente enamorado y la mujer del pelo  rojo que lo seduce; lo que en música se conoce como ritornello, un fragmento corto repetido en el transcurso de una obra. Es frecuente en la novela cuando aparece el fantasma de la culpa o el dolor del padre ausente, reemplazado por el protagonista con el maestro Mahmut Usta, que le enseña cómo encontrar un pozo en lo profundo de la tierra, sugiriendo el centro de un remolino alrededor del que se gira en la lectura; reiterando con variaciones múltiples la idea de la paternidad como “el secreto de una buena relación maestro-aprendiz”.

Suele suceder que ciertos escritores habitúen a sus lectores a prodigios narrativos que, por contraste, cuando decaen en alguno de sus libros, causan decepción. La mujer del pelo rojo tal vez permanezca en la memoria de Pamuk como un dilema autobiográfico resuelto a través de la ficción, sin la fortuna de otro texto acerca de la paternidad, La maleta de mi padre, en el que se revelan el misterio y la potencia de la literatura con argumentos que hacen de su escritura un oficio de la inteligencia.

La mujer del pelo rojo hace parte de Literatura Random House y cuenta con 281 páginas.

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