RevistaArcadia.com

La esperada respuesta de Mario Jursich al CPB

El columnista contesta responde a una carta que le envió la presidente del CPB a raíz de su columna del mes pasado.

2018/03/21

Por Mario Jursich Durán

Este artículo forma parte de la edición 150 de ARCADIA. Haga clic aquí para leer todo el contenido de la revista.

En días pasados recibí una carta de la presidente del CPB, Gloria Vallejo, en la cual me pedía rectificar ciertas afirmaciones hechas en mi columna anterior. He aquí mi respuesta.

Estimada señora Vallejo:

Lamento muchísimo que usted no haya atendido ni a la letra ni al espíritu de lo que escribí en mi columna de la revista Arcadia. En ella dije, entre otras cosas, que: “Como mi fuente de información privilegiada son los propios boletines del CPB, me resulta imposible saber si Arturo Guerrero se escogió a sí mismo como candidato para la mejor columna de prensa o si Olga Behar influyó para que un título, en el cual ella tenía injerencia directa, llegara a la instancia final de las deliberaciones. Dada la impecable trayectoria de ambos, uno se inclina a pensar que no” (los subrayados son míos y, por supuesto, son intencionales). ¿De verdad le parece que en ese párrafo ponga en duda el buen nombre de mis colegas? Yo diría que es exactamente al contrario: no solo dejo en claro que no tengo indicios de que hayan cometido una ilicitud, sino que reconozco que ambos son periodistas ejemplares, sin tacha.

Mi columna apunta a una cuestión distinta: a que los premios del CPB tienen un serísimo problema de diseño y a que esa anomalía –evidente, casi estentórea– apenas se ha atendido como corresponde. Ya que usted no dice una sola palabra al respecto, permítame reiterarle mis argumentos desde otro punto de vista. En los últimos años varios de los principales concursos de literatura o periodismo en América Latina han cambiado su reglamento con el propósito explícito de evitar las suspicacias del público. Aquí en Colombia, por ejemplo, Héctor Abad Faciolince decidió que en los premios de narrativa y poesía, fundados por él y patrocinados por la editorial Eafit y el Grupo Familia, no pueden participar los libros de su editorial Angosta. Nadie le pidió que lo hiciera; simplemente Abad entendió que premiar un libro de su propio sello despertaría cualquier clase de sospechas entre los lectores, incluso si el libro fuera el mejor de todos, incluso si estuviera claro, como lo está, que él ni participa ni tiene voto en las decisiones del jurado.

En contraste con este benéfico principio de curarse en salud, ustedes han optado por la muy exótica vía de irse al extremo opuesto. Lo que yo denuncio en mi columna no es que Olga Behar o Arturo Guerrero hayan cometido irregularidades, sino que el CPB pase por alto normas básicas de transparencia universal y por eso mismo fomente una amplia variedad de equívocos. Entenderá usted que, en un contexto de rampante corrupción como el nuestro, el periodismo en general, y los concursos de periodismo en particular, deban autoimponerse controles más exigentes que los ya conocidos.

Mi referencia a Plutarco proviene de ahí. La frase “No basta con que la mujer del César sea honesta; también tiene que parecerlo” significa, aplicada a nuestro oficio, que le damos tanta importancia a la ética que vamos mucho más allá de lo consignado en las normas y tratamos de ofrecer un, digamos, plus moral que a lo mejor puede parecer excesivo pero que garantiza nuestra credibilidad ante el público. Por eso carece de importancia que Arturo Guerrero haya sido prelector de una categoría diferente a la que ganó, porque este no es asunto de ilegalidad sino de inconveniencia: sencillamente se ve mal que alguien pueda ser juez y parte de un concurso.

Permítame añadir algo más. Dentro de las modificaciones que se han hecho a esos premios de literatura y periodismo que le mencionaba al comienzo, la principal apunta a crear sistemas de verificación externos, de tal forma que si se presenta una polémica esta se pueda dirimir con la ayuda de pruebas documentales. Cuando usted me dice que “hubiera bastado una llamada” para aclarar mis corazonadas, básicamente me está pidiendo que haga un acto de fe: que le crea porque usted es la presidente del CPB y porque siempre ha sido una comunicadora ejemplar.

Con el fin de evitar esos juegos de suma cero en los que alguien (yo) dice equis y el otro (usted) contesta zeta, en los concursos se ha instituido que los jurados documenten por escrito sus desacuerdos o sus conflictos de interés. Si alguien por ejemplo quiere salvar su voto o declararse impedido, debe explicar las razones para hacerlo y luego consignarlas en el acta que firman los jurados. Yo me declararía convencido de su punto de vista si usted, en vez de explicarme lo que pasó con la declaración de impedimento de Olga Behar, me cede una copia del acta en la cual no solo yo sino cualquiera pueda constatar que en efecto las cosas pasaron como usted afirma. Pero si me dice que esa declaración solo fue verbal, entonces tendré que reiterarle, una vez más, que el concurso del CPB tiene un serísimo problema de diseño. Falta casi un año para la siguiente convocatoria. La invito a que tome los correctivos necesarios.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación