Elina Garanca es Carmen. Elina Garanca es Carmen.

El amor es un pájaro rebelde

Carmen, de Bizet, y Nabucco, de Verdi, muestran por qué la pasión y el amor son los grandes motores de la ópera.

2017/07/27

Por Hugo Chaparro Valderrama* Bogotá

El exotismo y sus contrastes narrados con el delirio operático de Bizet y Verdi en Carmen y Nabucco garantizaron su permanencia en el tiempo. Carmen como la gitana capaz de seducir a una piedra y Nabucco como el rey babilonio que retó a Dios y a los judíos fueron ecos grandilocuentes, en términos sexuales y bíblicos, del interés por las costumbres “al margen” de algo tan dudoso como la civilización.

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