Festival Internacional de Poesía de Medellín. Foto: cortesía.

Poesía y burocracia

A causa de la eliminación del presupuesto que recibía el Festival Internacional de Poesía de Medellín, se generó una disputa entre los organizadores del evento y el ministerio de Cultura. Pese a todo, el Festival se llevará a cabo.

2018/02/20

Por Revista Arcadia

En 2006 le fue otorgado el Premio Nobel Alternativo de Paz (en inglés Right Livelihood Award) al Festival Internacional de Poesía de Medellín, que en 2009 fue catalogado como Patrimonio Cultural de Colombia. Sin embargo, los organizadores del encuentro –que cada año reúne aproximadamente a 100 poetas de 45 países– se sorprendieron cuando, el 25 de enero, recibieron un comunicado oficial del ministerio de Cultura que les informaba que, por cuestiones de forma (un error al llenar la casilla del numeral cuatro –titulado “impacto”– del formulario de convocatoria 2018), les negadaban el presupuesto del Programa Nacional de Concertación Cultural: casi 250 millones de pesos que beneficiaba al festival desde 2009, en esta edición, el monto sería de 270 millones aproximadamente.

Mientras el descontento aumentaba en redes sociales, la respuesta de la ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba, fue reiterar en el comunicado “el carácter no subsanable de la propuesta”. Tras esa contestación, el hecho se hizo público y el director general del festival, Fernando Rendón, empezó a recibir cartas de solidaridad a través de Facebook; además, se redactó una petición colectiva en la plataforma Change.org para apoyar, con firmas, la realización del evento: 2000 poetas de 141 países reaccionaron ante la decisión institucional.

Los medios de comunicación nacionales también cubrieron el caso. Y finalmente, la ministra Garcés se manifestó en una columna del diario El Tiempo, publicada el 5 febrero, que respondía a una crítica del poeta Jotamario Arbeláez (que se publicó en ese mismo diario). Garcés decía: “Lo que debería alarmar a los artistas de Colombia, a los poetas y a la comunidad en general, es que el ministerio fijara unas reglas para acceder a los recursos y no fuera garante estricto de su cumplimiento”.

La tensión entre la transparencia y la legalidad que defiende el ministerio y la relevancia del festival tuvo como desenlace una reunión entre la ministra y una delegación del evento: “La ministra expresó su voluntad de facilitar que el festival reciba apoyo del gobierno por otras vías”, aseguró Fernando Rendón. Asimismo, el 9 de febrero la Biblioteca Nacional confirmó el aporte de 250 millones a la realización del festival, fondos que redimen en un 92% el déficit creado por el incumplimiento burocrático.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación