Crédito: José Navia Lame. Crédito: José Navia Lame.

Memoria y resistencia

En Toribío, Cauca, en aquel país donde se ha vivido la guerra, se han silenciado los fusiles. Hace un mes, los nasa realizaron su segunda minga de muralismo como un ejercicio de resistencia con más de 60 pintores. La paz es posible en el terreno del conflicto, así las ciudades a veces le den la espalda a esa Colombia que pocos conocen.

2016/10/26

Por José Navia Lame* Bogotá

La chiva, repleta de pasajeros, avanza perezosa por una carretera de tierra y cascajo que serpentea entre abismos y montañas. Adentro suena un mix de cumbias peruanas. Algunos palmotean. En el capacete viajan en algarabía unos diez indígenas jóvenes. Llevan bastones de madera con cintas de colores y chalecos marcados en la espalda: Kiwe Thegnas (guardianes del territorio). En las nueve bancas de la chiva se apretujan unos 60 pintores. Hay un argentino y siete mexicanos. Llegaron hace cinco días con la alucinante idea de pintar sus murales en esta tierra de picachos y neblina.

Para leer este artículo completos:

Ed. 166

Este contenido hace parte de nuestra edición impresa: exclusiva para suscriptores.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en REVISTA ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 166

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.