RevistaArcadia.com

Garzón: ¿cómo contar la verdad?

El 15 de enero se estrenó ‘Garzón vive’, la serie con la que el canal RCN pretende rendir homenaje a Jaime Garzón y ver, si de paso, logra reflotar el rating.

2018/01/17

Por Laura Martínez Duque

Quienes sospechan que RCN busca explotar la figura de Jaime Garzón para atrapar nuevas audiencias pueden quedarse tranquilos. A juzgar por el rating los colombianos siguen enfrascados en dilucidar si hay que tener tetas para alcanzar la vida eterna y, gracias a eso, la segunda temporada de Sin tetas sí hay paraíso (en 2006 se estrenó Sin tetas no hay paraíso) tiene a Caracol muy por encima del canal de las gaseosas. El estreno de la serie de Garzón quedó sepultado en la medición de la audiencia incluso por debajo de una alocución presidencial.

Los que temen que algunos aspectos de la vida de Jaime Garzón puedan ser manipulados en el afán de lograr una ficción más atrapante pueden preocuparse más. Pero no tanto. En el primer episodio se percibe un particular énfasis en los romances de Jaime Garzón y los primeros 30 minutos del capítulo de estreno son tan sosos e inofensivos como cualquier telenovela del mediodía. Es posible que los guionistas pensaron que el personaje de un hombre que busca la paz es menos atractivo que un “tumbalocas” y que el público colombiano querría identificarse más con este último.

En la segunda parte del episodio hay detalles más alarmantes. Detalles que tienen que ver con imprecisiones o licencias de la ficción -dirán los creativos- que en este caso son irresponsables. En primer lugar es falso que Jaime Garzón contaba con la protección de guardaespaldas durante los últimos días de su vida. Pasaron más de 17 años para que el Consejo de Estado de Colombia declarara el asesinato de Garzón como un crimen de Estado pero Jaime Garzón siempre supo que miembros de la fuerza pública eran parte de la coalición que iba a matarlo y por esta razón no aceptó la seguridad que ese Estado le ofrecía.

Tampoco es cierto que días antes de ser asesinado, en una emisión al aire del programa de radio en el que trabajaba, Garzón acusara a miembros de las fuerzas militares de trabajar con la guerrilla en el negocio del secuestro. Esta información sí ha trascendido en las investigaciones posteriores al asesinato pero no como lo presenta la serie. Esto es, poniendo en riesgo a sus compañeros de trabajo.

Estos errores pueden parecer nimiedades que responden más a una economía narrativa que a una falta de rigor. Ojalá sea así, pues en el relato de la vida y muerte de Jaime Garzón cualquier tergiversación u omisión es infame. ¿Cómo se honra la verdad en un crimen que continúa impune? Habrá que ver.

Ojalá que los libretistas también tengan la buena voluntad -y la libertad- para contar esa verdad y que el público tenga ganas de confrontar esa verdad más allá de la serie. Quién sabe… Jaime Garzón decía que a los colombianos los mata más la pereza que la violencia.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación